Han Kang. Imposible decir adiós.

Leer a Han Kang. Ese momento en el que tienes entre tus manos un libro suyo. La emoción de saber que vas a leer algo que te va a llegar, que te va a tocar. Probablemente, también te va a hacer daño, pero aun así quieres leerlo. La emoción de una nueva historia, tras La vegetariana (podéis leer la reseña que hicimos aquí), Blanco y Asuntos humanos. Ahora que Random House está reeditando sus libros, esos tres que ya estaban publicados, hay que aprovechar si no los tenéis aún. Y por supuesto, recibir con los brazos abiertos sus nuevos libros como este Imposible decir adiós. Una maravillosa obra, sentida, dolorosa y oscura, pero con una luminosidad cegadora al mismo tiempo.

En Imposible decir adiós conocemos a Gyeongha. Una mujer que ha pasado por un shock tras escribir sobre uno de los grandes traumas de la historia de Corea, la masacre de Jeju. Un día recibe un mensaje de su amiga Inseon. Hace tiempo que no habla con ella, pero le urge que vaya a verla a un hospital de Seul, donde ha sido trasladada desde su Jeju natal. Allí descubre que Inseon ha tenido un accidente trabajando en su taller de carpintería. Esta le pide a Gyeongha que vaya a la isla de Jeju a dar de comer a su pájaro antes de que se muera de inanición.
Sin saber muy bien por qué, la protagonista emprende un viaje a contrarreloj y en medio de una gigantesca tormenta de nieve para llegar a la casa de su amiga. En ese viaje, Gyeongha descubrirá mucho más sobre ella misma y sobre la historia de su amiga, muy ligada a ese hecho histórico que sobrevuela siempre por el relato de Han Kang. Mientras la nieve arrecia, Gyeongha se ve impulsada por una búsqueda. No solo relacionada con su amiga, sino con ella misma y su razón de ser.
Gyeongha está perdida, pero no lo sabe. No mira. Bueno, mira, pero no ve. En este viaje a Jeju tendrá que mirar y ver mucho más de lo que ella espera. A través de sus propias experiencias, de sus emociones y a través de los ojos de su amiga Inseon y de la historia de su familia. No quiero contar mucho más, porque hay que descubrirlo leyendo su prosa poética de una belleza sublime.
La luz y la oscuridad, la noche y el día, el calor y el frío. La nieve. Todo se entremezcla en esta historia que Han Kang nos narra con una maestría apabullante, que nos deja sin aliento y nos llena de emoción. Solo os puedo decir una cosa: Leed Imposible decir adiós y cualquier cosa que caiga en vuestras manos de la premio Nobel, Han Kang.