Ghost Stories. Siri Hustvedt.
El dolor de una pérdida. La ausencia. El camino cuando tienes que aprender a vivir de nuevo. La soledad. Nuevas rutinas. Una nueva tú, sin él. Leer Ghost Stories es un acto hermoso, pero doloroso al mismo tiempo. Es inevitable cuando eres escritora querer expresar lo que sientes a través de la literatura, de la palabra, de la forma en la que te sientes más tú misma. Siri tenía que escribir sobre Paul, sobre su ausencia y su perdida, pero también sobre su vida juntos. Los dos. Uno, juntos. Una. Sola. Siri.
Los antiguos egipcios mantenían a las personas que morían vivas a través de la magia simpática. Dibujándolos y representándolos en sus tumbas mientras comían, bebían, cazaban, bailaban, amaban, en fin, vivían. Repetir su nombre y escribirlo en las paredes de las tumbas les infundía vida en lo que ellos consideraban un más allá que no era el otro lado, sino una continuación de su propia vida. La palabra daba vida. Al igual que la palabra de Siri Hustvedt da vida a su existencia con Paul Auster, a su vida compartida y crea así a su fantasma, ese que le prometió aparecerse ante ella una vez muerto.
No voy a negar que lloré leyendo Ghost Stories. Tampoco negaré que solté alguna lágrima el día que Siri Hutsvedt presentó el libro en L’Auditori de Barcelona con las preguntas siempre acertadas de Anna Guitart. Verla emocionarse mientras hablaba de Paul, nos puso el corazón en un puño a todas las personas que fuimos a verla. Estoy segura. Siri es calidez, es inteligencia, es maestría, es literatura. Aún recuerdo el primer libro suyo que leí, Todo cuanto amé. El recuerdo de aquella primera lectura, que me deslumbró, no me ha abandonado. Desde entonces, la leo con fruición, con anhelo. Incluso cuando sus historias son tan difíciles de contar como esta.
Es indudable que quien vive por y para las palabras, usará estas mismas para expresarse en el momento más doloroso de su vida. Esto es lo que hace Siri Hustvedt en este Historias de fantasmas publicado en castellano por Anagrama y en catalán por Edicions 62 como Històries de fantasmes. Hace años que no puedo leer a Siri, sino lo hago en su lengua materna, así que me leí la edición de Simon & Shuster.
Hay un momento en el que Paul le dice a Siri que quiere volver como un fantasma, de ahí el título del libro. Esas sensaciones, ese vacío que queda cuando la persona a la que quieres ya no está. No está su cuerpo, sus abrazos, sus besos, los momentos compartidos, las risas, pero también las tristezas que han vivido juntos. Todo eso y mucho más, nos describe Hustvedt en este libro en el que se nos muestra rota por dentro, pero viviendo más allá de Auster. Una vida nueva, forzada y no deseada, pero que es la que tiene ahora que él ya no está. Siri nos comparte cartas de juventud, momentos íntimos y dulces, en familia o en pareja, pero también otros momentos duros y difíciles desde cancerland como ella misma llama al periodo de enfermedad de Auster. Es un libro sentido, sincero y directo. Un libro de esos que te arrasan, pero que son bellísimos de leer. Y no cuento más, porque es muy difícil expresar con palabras lo que te hace sentir Siri con sus memorias. Tendréis que descubrirlo leyendo el libro.

