Ruido de Ingride Santos
Ingride Santos debuta tras su corto Beef (2019) en la dirección de largometrajes con esta historia de autodescubrimiento en la que la protagonista busca y elige su camino a través de las rimas y la música. Ya en su primer corto, la directora entró en contacto con la escena barcelonesa de freestyle y conoció a Latifa Drame, la idea de Ruido empezó a gestarse.
Lati (Latifa Drame) vive en un barrio de la periferia barcelonesa mientras estudia un grado de formación profesional que no le gusta, aunque sueña con dedicarse a la música que es su gran pasión. Las rimas y el rap alimentan su esperanza y la conectan con un padre que perdió. A través de ellas puede expresar su dolor. Su madre, Aminata (Asaari Bibang) no ve con buenos ojos que no se dedique a sus estudios y que quiera perder el tiempo con una música que no tiene nada que ver con sus orígenes en Mali.

Ruido es una historia de superación. Construida a través de la relación de una joven y su madre. Lati encarna los sueños de muchos jóvenes inmigrantes que ven reflejadas sus luchas internas y externas en una sociedad que muchas veces los rechaza. A través de sus rimas se enfrenta a la muerte de su padre, pero también conecta con la parte que más le unía a él, la música. Mientras su madre, Aminata representa el pasado, la seguridad, la madre protectora que quiera que su hija no sufra y que precisamente por eso, le hace daño.
En su camino por encontrar su voz, Lati se apoya en Judy (Judith Álvarez Vargas), una rapera que pasó por lo mismo que ella y que la ayudará entrenándola y mostrándole ese mundo al que ella quiere entrar. Le dice a Lati «El barrio lo puedes amar u odiar, pero no te lo puedes inventar». Porque Lati tiene que abrirse en canal y escribir de lo que conoce, de lo que sufre, de lo que le hace daño para enfrentarse a sus miedos.

Todo un descubrimiento la actuación de Latifa Drame, en su debut en el cine, con una Lati que consigue emocionarnos en cada uno de sus pasos hacia encontrar su camino. Así como la vena dramática de una Asaari Bibang con la que nos hemos acostumbrado a reírnos sin parar y que en este caso consigue que se nos salten las lágrimas. Ingride Santos, además consigue retratar una escena urbana viva y vibrante con su cámara, un relato fresco de otras realidades y otras protagonistas femeninas que merecen que su voz sea escuchada. No os perdáis Ruido en cines o a partir del 26 de diciembre en Filmin.
