La nueva competición de comedia de Kevin Hart

Kevin Hart no es mi humorista preferido de la escena del stand-up comedy, y tal vez tampoco sea el tuyo. Tampoco podría decirse que es un gran actor. Pero hoy no hablamos de él como cómico ni como actor, sino como productor y presentador de un programa sobre el mundo de la comedia: Funny AF with Kevin Hart.

Kevin Hart decide poner el foco en el oficio del stand-up y convertir el proceso creativo de la comedia en el verdadero espectáculo. Y lo hace creando su propio programa de cazatalentos para Netflix. Al hacerlo, sigue los pasos de Last Comic Standing, un reality que se emitió por NBC entre los años 2003 y 2015. El premio del cómico ganador era un premio en efectivo y un especial televisivo. Por aquí pasaron cómicos que me gustan mucho como Amy Schumer, Iliza Shlesinger, Josh Blue o Gabriel Iglesias.

Los participantes no son cómicos establecidos de la escena del stand-up, sino que se centra en la nueva hornada de “jóvenes promesas”. Entre comillas, claro, porque algunos de ellos llevan 10 o 15 años haciendo comedia; pero en cualquier caso, son caras poco conocidas.

Kevin Hart explica que su objetivo con este programa es pasar el testigo a la nueva generación, y dar un empujón a las nuevas promesas. Esto se traduce en visibilidad para todos los participantes y, en el caso del ganador, un premio: grabar un especial de Netflix.

Funny AF (que para quien no lo sepa significa “funny as f*ck”, algo así como “divertido de la hostia”) ofrece una versión renovada del formato clásico de competición humorística.

La serie incluye breves fragmentos documentales, en los que Kevin Hart se sienta junto a tres cómicos de alto octanaje (Chelsea Handler, Keegan-Michael Key y Kumail Nanjiani), con los que hablan sobre los principios y mecanismos del stand-up.

La serie, que dura 8 episodios, empieza con una selección de cómicos de tres ciudades: Los Ángeles, Nueva York y Chicago. Para ello, Kevin Hart sabe rodearse de pesos pesadas. En cada ciudad lo acompaña un cómico que le ayuda a tomar las decisiones: Keegan-Michael Key, Tom Segura y Kumail Nanjiani.

De cada ciudad salen unos cuantos seleccionados, que pasarán a la siguiente ronda. Cada ronda introduce nuevas pruebas y mecánicas, además de las inevitables selecciones y eliminaciones. Todo esto se va alternado con pequeños momentos documentales, en los que los cómicos participantes van aportando sensaciones, visiones y aportaciones sobre sus métodos de trabajo y procesos creativos.

En general, el formato resulta ágil, y hay algo entrañable en ir ver progresando a los cómicos. Kevin Hart se muestra siempre empático y alentador con los cómicos. Aquí no se fomenta el conflicto entre participantes, sino la camaradería. El resultado es una experiencia sorprendentemente cálida para un reality competitivo.

Funny AF reúne voces muy distintas, tanto en origen como en estilo humorístico, permitiendo que el espectador descubra aproximaciones muy diversas al stand-up estadounidense contemporáneo. Algunos participantes trabajan desde la autobiografía íntima, otros desde la observación social, otros desde la improvisación y el juego con el absurdo. Es interesante ver los entresijos del sector: Funny AF pone la lupa en el proceso de escritura de material, las pruebas fallidas, la tensión previa a salir al escenario y la necesidad constante de reajustar el ritmo y el tono frente al público.

Llegué al episodio final con una lista clara de favoritos, y tengo que reconocer que no quedé contento con el resultado final (la persona ganadora ocupaba el cuarto puesto de mi Top 4), pero eso fue solo mi visión personal. A ver qué opinas tú.

Más allá de la competición, la sensación que deja la serie es la de una celebración del riesgo creativo inherente a hacerte reír. Y quizá ahí reside la clave de su genio: Funny AF entiende que la comedia no es únicamente entretenimiento rápido, sino también exposición personal, intuición y construcción de una mirada propia sobre el mundo.

You may also like