Norteña. Memorias del comienzo, de Julieta Venegas
En este su primer libro, la cantante y compositora mexicana recorre, a la par que lo hace su nuevo disco del mismo título, sus inicios musicales y vitales. Por eso este subtítulo de Norteña, Memorias del comienzo. Julieta Venegas su sumerge en el recuerdo de sus raíces en Tijuana, su descubrimiento de su pasión por el piano y esa inquebrantable voluntad de dedicarse a la música que dio sus frutos con una carrera consolidada como la gran artista que es.
El libro publicado en España por Las afueras, se ha publicado en cinco editoriales independientes por deseo expreso de la artista, Blatt & Ríos en Argentina, La Pollera Ediciones en Chile, Laguna Libros en Colombia y Almadía en México. Cinco sellos que lee, que le gustan y a los que aprecia. No quiere Julieta publicar por publicar, sino que quiere publicar donde la cuiden y se preocupen por los libros. Y en eso, Las afueras es un acierto. La semana pasada estuvo presentándolo en Barcelona en el Paral·lel 62 junto a la periodista Montse Virgili y cantó tres de sus canciones. No pudo faltar un “Me voy” coreado por todo el público asistente.

Julieta irradia luz y alegría, pero también tiene sus claroscuros. Y en este libro se abre para contarnos esos miedos que supo superar para lograr su sueño: Dedicarse a la música.
Norteña es un álbum de fotos, un recuento de momentos vividos, de miedos, de emociones y de pasión por la música. Cada capítulo viene acompañado de una foto, muchas de ellas echas por sus familiares, su padre y su hermana son fotógrafos. De hecho, la familia juega un papel muy importante en el libro y en su vida. El padre contradictorio, clásico y conservador que va evolucionando a la par que su hija, juega un papel importante en el libro también.
Desde Tijuana que abre el libro, viajamos a Buenos Aires o a México D.F. para conocer cómo Julieta emprendió su camino. Tijuana es un lugar fronterizo, y así quizás se siente Julieta Venegas, con su piano y su acordeón, siguiendo su propio camino dejando atrás a su familia y amigos para emprender el vuelo musical a pesar de sus miedos. De todo ello nos habla en Norteña, con sencillez y una prosa directa y contundente.
El piano y el acordeón, son dos de los protagonistas principales del libro. Ese piano que fue para ella cuando llegó a casa, porque su profesora supo ver el talento y el acordeón que es tan festivo para Julieta y que le hace vibrar y querer divertirse y bailar sobre el escenario como nos contaba en la presentación. Sin ellos, no sería Julieta Venegas. Pero hay más protagonistas, como el amor o la soledad, aprendida y apreciada. Para descubrirlos tendréis que leer su maravilloso libro.
La Norteña literaria acompaña a las canciones del disco, así que recomiendo escucharlo. Una memoria escrita y otra musical que se complementan a la perfección y que nos muestran a una Julieta Venegas en estado puro.
