Historias del buen valle. José Luis Guerin.
El barrio. Como una isla en la urbe brutal. El barrio con su río, sus huertos, sus vías férreas que lo aíslan y lo separan, sus gentes. La vida en Vallbona, un barrio del extrarradio de Barcelona. Ese buen valle que ha conocido otros tiempos, que muta, que cambia, que se transforma, para bien y para mal. El barrio en el que vives y creas tu comunidad, tu gente. El barrio que desaparece. Eso es lo que nos muestra José Luis Guerin en su nuevo trabajo documental, Historias del buen valle.
Un retrato antropológico de cómo la transformación urbanística afecta a sus habitantes, pero más de su humanidad. Los protagonistas junto al barrio son sus moradores. Aquel hombre que recuerda cuando aquello era todo campos, que pasea por los restos de los que fue su casa. La familia que cultiva su huerto que pronto será arrasado por las obras del tren, las adolescentes que cruzan el puente para ir otro barrio a estudiar porque en el suyo no pueden o los niños que crecen queriendo al barrio, su hogar, que lo viven en sus calles o en los chapoteos en un rec en el que no está permitido bañarse.

Un mundo rural en el que lo urbano se abre paso, borrando las huellas de un pasado, pero en el que igualmente, la gente, su gente, se siente en casa. Siente el orgullo de pertenecer a la comunidad, variada de habitantes y recién llegados de otras partes del país, de otras tierras lejanas, otros países, otros continentes. Todos y cada uno de ellos tiene su historia de barrio. Sus raíces que crecieron, empiezan a crecer y crecerán allí, mientras les dejen.
Guerin nos retrata con mirada sentida todo este universo, microuniverso que se convierte en infinito. El relato oral, las voces de sus gentes, son los protagonistas. Con ellos vivimos durante un tiempo su cotidianeidad, sus vidas. Una ciudad al margen de la ciudad, un oasis, que hay que proteger, en el que la gente vive y no solo duerme o pasa de puntillas. Un cine que se centra en el detalle, el rostro, la emoción, en lo que es importante. Firma Guerin la película no como director al inicio del film sino como Work in Progress, como el propio barrio que está construyéndose, mutando y transformándose. Y eso es precisamente lo que nos quiere mostrar y lo que tan bien nos muestra.
